La Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla ha celebrado este jueves, 1 de octubre, el solemne acto de apertura del nuevo curso, una jornada que ha reunido a la comunidad académica y eclesial en torno a la celebración de la Eucaristía, la presentación de la memoria del pasado curso y la lección inaugural, pronunciada por el Excmo. y Rvdmo. Mons. Fabio Fabene, arzobispo titular de Montefiascone y secretario del Dicasterio de las Causas de los Santos.
La jornada comenzó en la Capilla Mayor del Seminario Metropolitano con la celebración de la Santa Misa votiva del Espíritu Santo, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Mons. José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla y Gran Canciller de la Facultad, y concelebrada por Mons. Fabio Fabene, arzobispo titular de Montefiascone y secretario del Dicasterio de las Causas de los Santos; el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez; el obispo de Coria-Cáceres, Mons. Jesús Pulido; el obispo de Asidonia-Jerez, Mons. José Rico Pavés; el obispo auxiliar de Sevilla Mons. Ramón Valdivia; el decano de la Facultad, Manuel Palma, y un numeroso grupo de sacerdotes, entre los que se encontraban miembros del claustro de profesores de la Facultad.
En su homilía, Mons. Saiz Meneses situó el comienzo del nuevo curso bajo la luz de Pentecostés y recordó que el Espíritu Santo está en el origen de la Iglesia y acompaña también la misión propia de una institución dedicada a «pensar la fe». El Gran Canciller subrayó la estrecha relación entre el conocimiento de Dios, el amor y el anuncio, señalando que el estudio teológico no puede reducirse a la mera adquisición de conocimientos, sino que está llamado a conducir a la auténtica sabiduría y a formar discípulos capaces de anunciar a Cristo con la palabra y con la vida.
En este sentido, invitó a toda la comunidad académica a afrontar el nuevo curso como «buscadores incansables de la Verdad» y «testigos gozosos del amor que da razón de nuestra esperanza», poniendo el trabajo docente, investigador y formativo de la Facultad bajo la acción del Espíritu Santo.
Memoria del curso académico 2025-26
Tras la celebración eucarística, el Salón de Actos de la Facultad acogió la sesión académica, que comenzó con la presentación de la Memoria del curso 2025-2026, reflejo de la intensa actividad docente, investigadora, cultural, pastoral e institucional desarrollada durante el pasado año académico.
La memoria puso de manifiesto un curso marcado por la consolidación y el crecimiento de la actividad de la Facultad. Junto al desarrollo de los distintos ciclos de estudios y la celebración de numerosas jornadas, conferencias y actividades promovidas por sus departamentos y cátedras, destacó el impulso del Plan Estratégico 2025-2030, el fortalecimiento de las relaciones con otras instituciones académicas y eclesiales y la labor desarrollada en favor de los alumnos mediante becas y ayudas al estudio.
El documento recogió asimismo la actividad investigadora y editorial de la Facultad, el crecimiento de la Biblioteca Benedicto XVI y las distintas colaboraciones pastorales e institucionales desarrolladas durante el curso.
Mons. Fabio Fabene: santidad y belleza como camino hacia Dios
Uno de los momentos centrales de la sesión académica fue la lección inaugural pronunciada por Mons. Fabio Fabene, secretario del Dicasterio de las Causas de los Santos, bajo el título «“Escoger ejemplos de vida buena” (León XIV). Desafíos y misión de la Iglesia contemporánea».
En su intervención, Mons. Fabene profundizó en la relación entre santidad y belleza y presentó la via pulchritudinis —el camino de la belleza— como una vía privilegiada para acercarse a Dios. La belleza cristiana, explicó, no puede reducirse a una categoría meramente estética, sino que remite a la verdad y a la bondad de Dios. Del mismo modo, la santidad no consiste únicamente en una perfección moral alcanzada mediante el esfuerzo humano, sino en una progresiva configuración con Cristo por la acción de la gracia.
A partir de autores como san Agustín, santo Tomás de Aquino y Hans Urs von Balthasar, Mons. Fabene mostró cómo la tradición cristiana ha reconocido en la belleza una capacidad singular para elevar al ser humano hacia el misterio de Dios y cómo la vida de los santos constituye una de sus expresiones más altas.
Su reflexión se detuvo también en algunos de los desafíos propios de nuestro tiempo, especialmente los derivados de la revolución digital y de la inteligencia artificial. Ante la posibilidad de producir artificialmente formas cada vez más convincentes de belleza, subrayó la importancia de custodiar una belleza auténticamente humana, vinculada a la verdad, a la realidad, a la gratuidad y al encuentro personal.
La figura de Antoni Gaudí y la Basílica de la Sagrada Familia sirvieron como expresión concreta de esta relación entre arte, fe y santidad. Mons. Fabene presentó la obra del arquitecto como ejemplo de una belleza capaz de convertirse en lenguaje de fe y de conducir, a través de lo visible, al encuentro con Dios.
Al concluir su intervención, expresó su deseo de que la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla pueda ofrecer una contribución filosófica y teológica a la elaboración y propuesta de una espiritualidad para el siglo XXI, profundizando en las líneas trazadas por el magisterio de León XIV.
El solemne acto concluyó con la apertura oficial del curso académico 2026-27, realizada por Mons. José Ángel Saiz Meneses, Gran Canciller de la Facultad, en nombre del Santo Padre, el Papa León XIV, dando así comienzo oficialmente a un nuevo año de docencia, investigación y servicio de la Facultad a la Iglesia y a la sociedad.





