
La distinción entre οὐσία e ὑπόστασις libera al ὁμοούσιος de la objeción arriana de que
es sabeliana, ya que, dada esta distinción, ὁμοούσιος significa identidad de οὐσία y no de
ὑπόστασις
. El Padre y el Hijo podrían tener una identidad de οὐσία y seguir siendo
ὑπόστασις distintas, esta afirmación, no sería posible si οὐσία e ὑπόστασις se utilizan como
sinónimos
. En resumidas cuentas, el trabajo ingente de Basilio en términos trinitarios se
expresa en la fórmula teológica según la cual en la Trinidad hay una οὐσία y tres ὑπόστασις.
Las tres hipóstasis son ὁμοούσιοι (consustanciales).
3.2. Gregorio de Nacianzo
La amistad entre Basilio y Gregorio de Nacianzo no concluyó con el fin de sus estudios de
retórica y su regreso a Capadocia (358-359); al contrario, se mantuvo a lo largo de sus vidas,
pese a las dificultades que enfrentaron
. Tras su regreso, según describe Beeley
, el
Nacianceno enseñó retórica durante poco tiempo debido a obligaciones familiares y a las
visitas a Basilio en el monasterio de Anesi, donde tuvo una dedicación especial al tema
trinitario que alternó con la compilación junto a Basilio, de escritos de Orígenes, conocida
como la Philocalia. Por este motivo, no en vano comenta Moreschini que “el punto de partida
de la especulación teológica de Gregorio es la doctrina de Basilio, pero, sin embargo, el
Nacianceno interpretó de manera personal la doctrina del amigo y maestro”
. Beeley destaca
también la participación de los dos amigos en debates teológicos, que dará cuenta de las
convicciones de fe trinitaria compartidas por ellos
.
Su vinculación al ministerio estuvo marcada en primera instancia por la presión de su
padre quien quería hacerlo su auxiliar al ordenarlo sacerdote (361). Posteriormente, pasará
algo semejante con su amigo Basilio, al ordenarlo como obispo (371) para responder a la
decisión de Valente de dividir Capadocia en dos provincias: Cesarea para la Capadocia I y
Tiana para la Capadocia II, que afectaba considerablemente su influencia
. Esta resistencia
obedece a que, desde el momento del regreso de sus estudios, Según Daley, Gregorio
manifestó que “ya se había comprometido a llevar una vida de ascetismo, que
Según HILDEBRAND, The Trinitarian Theology of Basil of Caesarea, 46: “Basilio forma su
concepción de la οὐσία tanto tomando prestadas como rechazando las fuentes filosóficas a su
disposición. La búsqueda de las fuentes de Basilio, sin embargo, no constituye la última palabra
sobre su comprensión de la οὐσία, ya que no se apropia de ningún sistema metafísico in toto”.
Sobre este particular, complementa Gonzalo BALDERAS VEGA, Jesús, cristianismo y cultura en la
antigüedad y en la Edad Media, México D.F., Universidad Iberoamericana, 2007, 161, al señalar
que Basilio consiguió aquello que Atanasio no pudo, es decir, “el retorno a la Iglesia de los
semiarrianos y la fijación del significado de las palabras usía e hipóstasis. Atanasio había utilizado
ambos términos con el mismo sentido, pero, a partir de san Basilio el Grande, se empieza a hablar
de una usía (substancia) y tres hipóstasis”.
En la Autobiografía, Gregorio describe con brevedad el malentendido que se generó entre ellos
tras su ordenación como obispo, al sentirse engañado por su amigo. Cf. GREGORIO NACIANCENO,
Fuga y Autobiografía, intro. y notas de L. Viscanti; trad. de S. García Jalón, Madrid, Ciudad
Nueva, 1996 (obra publicada originalmente ca. 362. 381), 392-420.
Cf. Christopher A. BEELEY, Gregory of Nazianzus on the Trinity and the Knowledge of God. In
Your Light We Shall See Light, New York, Oxford University Press, 2008, 10.
MORESCHINI, I Padri Cappadoci, 260.
Cf. BEELEY, Gregory of Nazianzus on the Trinity, 13.
Cf. BEELEY, Gregory of Nazianzus on the Trinity, 14.