José Manuel SALGADO PÉREZ, La Iglesia como sacramento. Propuestas
contemporáneas sobre una noción de eclesiología, Pamplona, Eunsa, 2023, 340 pp.,
22,90 €. ISBN: 978-84-313-3820-6.
https://doi.org/10.46543/ISID.2635.1018
En el primer capítulo de la Constitución Dogmática Lumen Gentium se afirma lo
siguiente: “La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la
unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano”. Es interesante destacar
tal afirmación como una de las primeras definiciones de la Iglesia que presenta el Concilio
Vaticano II. En esta Constitución Dogmática la Iglesia se muestra como Sacramento de
salvación, con lo que se manifiesta la importancia de la sacramentalidad de la Iglesia en
el contexto teológico del Concilio, y así lo indica tanto el obispo de Orense, J. Leonardo
Lemos Montanet (p.17), que realiza el prólogo del libro que estamos presentando, como
el propio autor en la introducción (p.22).
La sacramentalidad de la Iglesia y la definición de la misma como sacramento de
salvación es una de las grandes aportaciones del Concilio Vaticano II. La iglesia es el
tema central de esta asamblea, y son múltiples los estudios y análisis que desde esta
perspectiva se han realizado a lo largo de las décadas sobre tal cuestión. A este tema
dedicó su tesis doctoral en teología el profesor José Manuel Salgado Pérez, docente del
Instituto Teológico “Divino Maestro” de la diócesis de Orense, y su fruto fue la
publicación por parte de la editorial EUNSA en el año 2023 del libro que lleva por título:
La Iglesia como sacramento. Propuestas contemporáneas sobre una noción de
eclesiología, una publicación en la que realiza un exhaustivo estudio de la cuestión y
propone una serie de elementos de gran interés para el desarrollo teológico de la
eclesiología. El propio autor en la introducción nos presenta las razones por las que realiza
el estudio: ¿Qué significa esta expresión? ¿Cómo ha sido recibida en el posconcilio?
¿Cuál es el valor de esta noción eclesiológica en la actualidad? ¿Cuáles son los principales
temas vinculados a esta noción? (p.22). De este modo, el objetivo del trabajo de
investigación sería dar respuesta a todas estas cuestiones.
El libro consta de cinco capítulos en los que realiza un recorrido histórico y teológico
por el concepto de Iglesia-sacramento. El capítulo primero el profesor J. M. Salgado Pérez
estudia los precedentes de la noción Iglesia como sacramento, aunque de raíz bíblica y
patrística, será en el siglo XIX recuperada por los precursores de la eclesiología moderna,
así el autor analiza la analogía Cristo-Iglesia en J. A. Möhler, y autores como J.H. Oswald,
M.J. Scheeben, E Commer y M. Glossner. Desarrolla la cuestión tal y como la trataron
León XIII en la Satis cognitum y Pío XII en la Mystici Corporis. Dedica un amplio e
interesante estudio a analizar los diversos planteamientos eclesiológicos de distintos
teólogos anteriores al Concilio Vaticano II: la eclesiología de Charles Journet, la
sacramentalidad de la Iglesia en Y. Congar, la Iglesia como sacramento en H. de Lubac,
la Iglesia como sacramento original en O. Semmelroth, la Iglesia como sacramento en K.
Rahner y la Iglesia como sacramento radical en E. Schillebeeckx, también abordará la
eclesiología tanto de H.U. von Balthasar como de J. Ratzinger. De este modo, deja
presentada tanto a nivel magisterial como teológico la imagen que se tiene de la noción
de la Iglesia como sacramento antes del Concilio.
El segundo capítulo es dedicado a desarrollar la noción de Iglesia-sacramento en el
Concilio Vaticano II, en Sacrosantum Concilium, Lumen Gentium, Gaudium et spes, Ad
gentes. El autor perfila en tal apartado una muy buena aproximación al magisterio
conciliar sobre este aspecto. Al mismo tiempo presenta una serie de cuestiones pendientes
de profundización (pp.126-131). El capítulo tercero lo dedica a estudiar la noción de
Iglesia-sacramento en la teología y el magisterio posconciliar hasta el sínodo de obispos
del año 1985. Uno de los aspectos más interesantes del libro viene dado por el hecho de
volver a presentar a los mismos teólogos preconciliares, ahora como teólogos del
posconcilio, y por tanto se puede observar a los mismos en un proceso de evolución
teológica especialmente en el análisis del concepto que el autor está estudiando, lo cual
da una visión histórica y evolutiva del pensamiento teológico de los autores (pp.134-155).
Ya en el aspecto magisterial, se detiene en estudiar los sínodos del 1971 y del 1985.
El capítulo cuarto se puede considerar como una segunda parte del capítulo anterior,
en el cual analiza tanto la teología como del magisterio desde el sínodo de 1985 hasta la
actualidad. En este apartado se hace un recorrido por el magisterio de Juan Pablo II,
Benedicto XVI y Francisco, así como los documentos tanto de la Congregación para la
Doctrina de la Fe como de la Comisión Teológica Internacional. En un segundo apartado
del capítulo cuarto transita por la reflexión teológica en la actualidad, estudia autores
como: J.H. Nicolás, A. Antón, P. Rodríguez, R. Blázquez, W, Kasper, A. Birmelé, A.
Scola, S. Pié-Ninot y Ch. Gouyaud (pp.197-232). Este capítulo es de una gran
complejidad ya que los estudios de teología y las obras los grandes teólogos se han
multiplicado, lo que impide una profundización exhaustiva en la ingente bibliografía, y
de hacerla desbordaría con mucho el marco de trabajo del autor, aun así el profesor J.M.
Salgado Pérez realiza una exhaustiva e interesante presentación del tema en los diversos
teólogos, escogiendo aquellos que él ha considerado más acertados para el estudio que
está realizando.
Será el capítulo quinto en donde se presenta una de las cuestiones centrales del trabajo
de investigación del profesor J.M. Salgado Pérez, y es la propuesta de Benoît-Dominique
de La Soujeole para la cuestión de la sacramentalidad de la Iglesia. El autor se centra en
el estudio de este teólogo dominico, porque, como bien expresa en el texto de la
introducción, en el periodo del Concilio varios autores dominicos comenzaron a
vislumbrar una investigación del tomismo, que se revelará como un camino acertado en
la comprensión de la sacramentalidad de la Iglesia (p.24). B.-D. De La Soujeole se
convierte en un exponente de este planteamiento, por ello el autor realiza un estudio
pormenorizado de su pensamiento eclesiológico: el ser eclesial, la sacramentalidad de la
iglesia, la eucaristía fuente de la Iglesia, el tema de la comunión, y toda una serie de
consecuencias de la sacramentalidad de la Iglesia especialmente relacionadas con la
división de los cristianos y la salvación en las religiones no cristianas. B.-D. De La
Soujeole logra integrar los desarrollos más importantes de la eclesiología en armonía con
la Tradición. Destaca su planteamiento de la comunión expresada en tres dimensiones:
teologal, social y diaconal. Y muy novedoso es su planteamiento de la salvación como
“eclesialidad participada” tanto en las otras confesiones cristianas como en las religiones
no cristianas (pp.282-286). Aquí el lector puede encontrar un interesante estudio sobre la
relación de los no cristianos y la posibilidad de la salvación en su visión de la Iglesia
como sacramento.
Las conclusiones son de gran interés, y no se limita a exponer un resumen de los
resultados de los diversos capítulos sino que presenta otras cuestiones a las que, a modo
de conclusión, quiere dar solución. Tales consecuencias están divididas en dos apartados
en el primero aclara tres quaestiones disputatae: la Iglesia-sacramento y los sacramentos,
en especial la eucaristía; la cuestión del res et sacramentum de la Iglesia; y la
sacramentalidad de la Iglesia en relación a la salvación especialmente en las confesiones
cristianas y las religiones no cristianas. Y en el segundo apartado propone un elenco de
cuestiones a modo de conclusión: La Iglesia es sacramento en analogía con el misterio de
la humanidad asumida por el Verbo; la Iglesia es sacramento no solo en referencia a
Cristo, sino también en referencia al Espíritu Santo; la visibilidad no es algo secundario
en el misterio de la Iglesia; la Iglesia-sacramento es fuente y fruto de los siete
sacramentos; el Sacramento-Iglesia tiene una articulación interna; la noción de
sacramento aplicada a la Iglesia se articula con la noción de comunión; la sacramentalidad
salvífica de las confesiones separadas de Roma es la misma que la sacramentalidad
salvífica de la Iglesia Católica; las religiones no cristianas pueden participar de cierta
estructura sacramental salvífica; la Iglesia es sacramento de salvación para todo el que se
salva y la expresión “sacramento del mundo” es inadecuada.
El objetivo principal es conocer qué se quiere decir con la categoría sacramento como
clave hermenéutica de la eclesiología, o indagar la sacramentalidad de la Iglesia en
relación a la salvación de los cristianos no católicos y los no cristianos (p.23), cuestión
que logra en los diversos apartados del estudio, especialmente en el análisis de la
eclesiología de B.D. de la Soujeole, pero, al mismo tiempo, plantea las dificultades que
esa visión conlleva. Es muy interesante y sugerente por parte del profesor J.M. Salgado
Pérez el hecho de dejar numerosas cuestiones abiertas, presentar problemáticas y atisbar
intentos de solución, todo ello en un marco teológico correcto y en un texto escrito fácil
y ameno de leer. También es relevante todo el recorrido histórico y teológico que realiza
por todos los planteamientos magisteriales y teológicos sobre la cuestión de la Iglesia
como sacramento a lo largo de los dos últimos siglos. Con la lectura de los capítulos uno,
tres y cuatro puede configurarse una verdadera historia de la eclesiología contemporánea
que enmarca perfectamente la cuestión tratada por el autor, con una excelente
presentación de los teólogos más importantes de cada periodo. A nuestro modo de ver, ya
que en la introducción menciona a un grupo de teólogos dominicos que están realizando
una relectura de la eclesiología desde el tomismo (p.24), hubiera sido interesante haberles
presentado como un todo orgánico para tener claro quiénes son, cuáles son sus
planteamientos, y hubiera servido de presentación al pensamiento de B.D. de la Soujeole
y poder así haber contextualizado mejor su pensamiento. De tal modo, hubiera quedado
explicitado el porqué del estudio de dicho autor de modo tan extenso, frente a otros
teólogos de ese periodo.
Varios son los elementos que hacen valioso el estudios del profesor J.M. Salgado Pérez
y convierten en fructífera la lectura de esta obra. Primero, el recorrido histórico que
realiza por los siglos XIX, XX y XXI de la noción Iglesia como sacramento, lúcida y
necesaria diría, incluso exhaustiva e interesante. Segundo, el hecho de que el autor no da
por cerradas diversas cuestiones sino que deja todo un campo abierto a futuras
investigaciones y, de este modo, continuar con el desarrollo teológico de los temas
presentados, como constata el autor en las conclusiones. Tercero, la magnífica
introducción que realiza al pensamiento eclesiológico de B.D. de la Soujeole, y todo el
desarrollo que realiza de su teología, muestra del profesor J.M. Salgado Pérez ser un gran
conocedor del autor y un uso acertado de las fuentes de dicho autor estudiado. Cuarto, la
presentación de un gran elenco bibliográfico sobre la cuestión de la sacramentalidad de
la Iglesia.
El profesor J.M. Salgado Pérez sienta las bases para futuros estudios teológicos sobre
la cuestión de la Iglesia como sacramento, y abre caminos de reflexión para ulteriores
estudios y análisis sobre eclesiología, que puede llevar a cabo él mismo o futuros
investigadores.
Juan Antonio Testón Turiel
Facultad de Teología del Norte de España
Burgos, España
testonturiel@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-4492-3144