Rafael DOMINGO OSLÉ, El sentido del cristianismo. Espiritualidad y trascendencia
ante la crisis de valores de Occidente, Madrid, La Esfera de los Libros, 2025, 295 pp.
19,90 €. ISBN: 978-84-109-4031-4.
https://doi.org/10.46543/ISID.2635.1021
El profesor Rafael Domingo Oslé, catedrático de Derecho romano en la Universidad de
Navarra, está dedicando un conjunto importante de libros a la relación entre el derecho y
el cristianismo. Su trayectoria es ya larga y muy acreditada: tras una primera fase como
estudioso del derecho romano, siguiendo los pasos de su maestro Álvaro D’Ors, en la que
trabajó conceptos tan importantes como el de auctoritas, cambió, en una segunda fase, de
orientación, y se dedicó al derecho global, intentando tejer puentes con el derecho
oriental, sin perder aquella preciada base romanística. En una tercera fase, se ha dedicado
a la relación entre derecho y cristianismo, con importantes contribuciones llevadas a cabo
especialmente durante su estadía en la Universidad de Emory. En los últimos años, su
preocupación ha sido y es el problema del cristianismo y de la espiritualidad en nuestros
días, en el contexto de la crisis occidental de los valores. Escribió hace pocos años un
espléndido volumen, Derecho y trascendencia (Aranzadi, 2023) y, más recientemente,
Espiritualizarse, a cuatro manos, con Gonzalo Rodríguez-Fraile (Rialp, 2024), en el cual
los autores contraponen claramente dos formas de comprender la realidad y vivir la propia
vida: una centrada en el ego y otra en el alma.
Como progresión en esta trayectoria, siempre coherente y meditada, el autor propone
un nuevo ensayo, bien escrito y pensado para llegar a un público universitario amplio. El
autor defiende que, en un contexto marcado por la secularización, la fragmentación social
y el relativismo, el cristianismo no es un legado meramente histórico y un referente
cultural, sino una fuerza viva y relevante para la existencia occidental contemporánea.
El libro se organiza a partir de un marco de reflexión que interroga tres ámbitos clave:
la trascendencia del cristianismo, su relación con la cultura moderna o secular, y su
aportación política, jurídica y social. Esta tríada, bien articulada, con lenguaje claro y
directo, permite al autor desplegar un análisis amplio, que va desde la reflexión filosófica
(y teológica) hasta la implicación concreta en el derecho, la política y la vida social. La
obra se articula a partir de nueve capítulos, que acaban, cada uno con una conclusión de
las ideas expresadas: una sociedad que respeta, una sociedad que tolera, una sociedad
secular y libre, una sociedad con Dios, una sociedad trinitaria, una sociedad a imagen de
Dios, una sociedad que perdona, una sociedad que comparte y una sociedad que
contempla.
No hay duda de que Domingo es un jurista comprometido con el cristianismo y con la
sociedad democrática, pero —muy especialmente— sobresale, en sus últimas obras, su
formación histórica, filosófica y teológica. Aunque demuestre un amplio elenco de
referencias (cita desde los Santos Padres hasta ensayos publicados en los últimos años),
es un lector atentísimo no solo de las novedades bibliográficas de nuestro tiempo, sino
también de los signos de los tiempos, a través de los surcos que va trazando la sociedad
contemporánea. Domingo quiere conectar con un público amplio: ello se puede ver no
solamente en la abundancia de citas periodísticas, de ensayos, de monografías
especializadas, sino también por su voluntad pedagógica, al explicar las cuestiones a
partir de anécdotas para elevarse luego a cuestiones clave.
El autor da comienzo su reflexión recalcando la dimensión trascendente del
cristianismo: lo que significa creer, vivir creyendo, y cómo ese horizonte que ofrece la fe
puede constituir un sostén para la existencia humana, tanto de creyentes como de no
creyentes. En un mundo fragmentado entre el consumismo y la tecnocracia, el autor