en la época. Pues, como bien reseña el autor con diversos testimonios, el texto latino de
Vulgata era el fundamento cultural, jurídico y religioso desde el medievo.
Para el desarrollo del tema, nuestro investigador ha seguido y mejorado el
esquema expositivo de su anterior estudio sobre el Libro de Job. García Juan sin repetir
aspectos generales sobre las interlineales latinas expuestos en aquel primer trabajo (como
el motivo y razón de una interpretatio interlineal latina en la Políglota y diversas
cuestiones generales sobre el contexto histórico, cultural, religioso, etc.), pero, con todo,
sin obviar nada de lo necesario en cada momento para contextualizar o explicar mejor las
cuestiones inherentes al texto que edita y traduce en el estudio, siguiendo sus propias
huellas y con la experiencia de lo aprendido, consigue un estudio más logrado.
Ha dividido el ensayo en dos grandes partes. Una primera en la que bajo el
epígrafe de “Estudio Introductorio”, engloba tanto la introducción general al Libro de los
Proverbios como a su versión griega y al texto editado en la Complutense, con la
exposición y análisis de la disposición y formato del texto latino de la interlineal de
Proverbios, objeto del estudio. A ello sigue la exposición de la pervivencia e influencia
que esta traducción latina interlineal tuvo en los siglos XVI y XVII. A continuación sigue
un exhaustivo estudio filológico del texto latino como interpretatio del texto griego de la
que, como acertadamente señala, no se trataba de una nueva versión bíblica, no es un
tertium comparatum entre las versiones, sino un instrumento pedagógico que facilita y
concreta el acceso a la versión de Septuaginta de Proverbios, sin intención teológica
supletoria del texto hebreo, cuya fidelis translatio se creía el latín de Vulgata. En este
minucioso análisis filológico, bajo los epígrafes de Juan de Vergara como interpres vel
orator del texto griego —para exponer gradualmente la literalidad o no de la interlineal—
analiza el trabajo interpretativo de Vergara sin obviar nada —señalando incluso elipsis y
errores—, con una exposición sistemática de todo el texto latino en relación al texto fuente
griego. Tras esto, como señala el autor, dado que los libros sapienciales griegos tienen
una singularidad léxica, la presencia muy numerosa de hápax legómena griegos,
absolutos o bíblicos, y el Libro de los Proverbios es el que mayor cantidad ofrece, García
Juan estudia todos los presentes en el texto griego de la Complutense. Para su exposición
los divide en hápax absolutos, bíblicos o quasi-hápax, y también añade los neologismos
latinos acuñados por Vergara para su interpretatio de Proverbios. Para darle mayor
claridad a su exposición, nuestro autor encabeza cada sección con una tabla en la que está
incluida, para visión sinóptica y prospectiva, la pervivencia del trabajo de Vergara en la
Biblia Graeca et Latina (1550) de Nicolaus Brylinger y en la Biblia Políglota Regia
(1568-1572) que bajo la dirección de Benito Arias Montano fue impresa en Amberes por
Cristóbal Plantino. Un novedoso, interesante y pormenorizado estudio léxico que suscribe
la descripción de las interlineales que Francisco de Vergara, hermano de Juan, incluyó en
el Prólogo de su De Graecae linguae grammatica publicada en Alcalá en 1537: Habet
vetus testamentum per scholae nostrae parentem multiplici lingua excusum, adiectis
interlinealibus scholiis, quae voces Graecas totidem Latinis singillatim interpretantur. El
último punto expositivo de la primera parte se ocupa del significado de la interpretatio
latina interlineal en el contexto histórico cultural humanista, en el desarrollo de la
polémica por el valor de la Vulgata latina iniciada por el humanismo y en la novedad
editorial que fue la Biblia de Cisneros por la que la traducción latina interlineal permitía
a cualquier estudioso percibir con más facilidad la sinfonía textual bíblica y también, por
comparación, como nuestro autor asevera con palabras del propio Juan de Vergara: “la
harta diferencia de lo griego a lo latino”. La gran novedad de las traducciones
interlineales, concluye con autoridad el autor, es su propia inclusión en la impresión junto
al texto sagrado, en la sacra pagina, aún sabiendo que su rango es solo el de interpretatio,
no el de translatio. Finaliza esta primera parte con la acertada conclusión general del