Jesús GIRÓN – Ricardo LÁZARO – Fernando RAMÓN, Me amó y se entregó por mí
(Gal 2,20). Libro homenaje a Juan Miguel Díaz Rodelas (Presencia Teológica 313),
Santander, Sal Terrae, 2024, 872 pp. 39,90 €. ISBN 978-84-293-3175-2.
https://doi.org/10.46543/ISID.2433.1065
Este volumen no debería existir todavía. Al menos no debería haberse publicado como
homenaje póstumo, sino en ocasión del 70º aniversario del nacimiento de Juan Miguel
Díaz Rodelas (este era el primer objetivo de los editores de la obra). La muerte del
renombrado profesor fue trágica e inesperada, dejando un vacío en el corazón de sus
conocidos y un hueco entre los expertos en Biblia, tanto en ámbito español como
internacional. De esa falta dan testimonio las ocho descripciones que diferentes personas
realizan bajo el epígrafe “unas palabras de presentación” y que sirven como una primera
introducción —podríamos describir como sentimental— a la obra. Se reflejan en cada
página las diferentes dimensiones de la vida y obra del homenajeado (sacerdote, exégeta,
creyente, académico, canónigo…) y el buen impacto que su presencia, trabajo y tesón
causaban en los que se relacionaban con él. Según se repite en muchos de estos
testimonios Juan Miguel era un gran amigo de los suyos, gozaba de una alta capacidad de
empatía, ningún miedo al trabajo y un fuerte amor por la Iglesia. Tanto personas como
instituciones con las que el profesor tenía una conexión han dejado una prueba tanto de
su estupefacción ante el fallecimiento como de la gratitud ante la figura de aquel a quien
este libro quiere honrar. Quizá por esta razón se ha elegido la conocidísima cita de
Gal 2,20 para servir de título a la voluminosa obra: “me amó y se entregó por mí”; como
un reconocimiento de la entrega del profesor Díaz Rodelas en todos los ámbitos de su
existencia.
Después de la introducción de los editores, Juan Antonio Martínez Camino presenta
en un primer artículo científico —“Juan Miguel Díaz Rodelas. In Memoriam”— al
profesor valenciano de origen tinerfeño en una semblanza biográfica, pero también
académica. Es a partir de este punto en el que el volumen coge vuelo y se abre a cuarenta
aportaciones de diversos expertos, tanto biblistas como teólogos y filósofos. El equipo
encargado de la edición de la obra ha planteado una estructura tripartita que sostenga y
disponga de manera coherente los diversos artículos que la componen. La primera parte
se titula “El Antiguo Testamento en el origen de la historia”, y cuenta con diez
contribuciones de autores altamente reconocidos en el ámbito de la exégesis
veterotestamentaria. Desde un estudio de los nombres de lugares en el libro de Génesis
hasta el influjo del Deuteronomio en Ben Sira, pasando por un análisis de Is 5,11-17 a
nivel político y teológico, en estas primeras páginas podemos encontrar tanto las últimas
tendencias en interpretación de los textos (por ejemplo, la intertextualidad), como análisis
más tradicionales, sin que esta palabra quiera restar un ápice de calidad a este tipo de
estudios. Una lectura atenta muestra que no solo existe análisis exegético, sino también
reflexión teológica. En esta recensión, como es comprensible, no se puede entrar al detalle
de cada artículo, debido al gran número y a la heterogeneidad de sus contenidos. La
segunda parte lleva como título “El Nuevo Testamento como cumplimiento de las
promesas”. Los dieciséis aportes que la forman siguen la misma línea que los de la
primera parte, a nivel de calidad, metodología y naturaleza. Los y las exégetas que
colaboran son de conocido prestigio, y afrontan tanto textos concretos (Rom 8, Mt 5,13-
16 por poner dos ejemplos) como temáticas tan interesantes como la resurrección, el
antijudaísmo o el sentido cristológico de la fiesta de las Tiendas en el evangelio de Juan.
También se cuenta con aportaciones a nivel histórico y de crítica textual. Aunque estas
dos primeras partes son, como ya se ha apuntado, bastante heterogéneas, los artículos al